10 enero, 2014

IDC y ETF focalizan en Portugal su denuncia de una “política de puertos europea ultraliberal”

Representantes del Consejo Internacional de Estibadores (IDC) y de la Federación Europea de Trabajadores del Transporte (ETF) se han reunido esta semana en Lisboa para coordinar acciones en contra de la política que en materia de estiba está aplicando Portugal y que se considera un banco de pruebas para ulteriores reformas a nivel europeo.

Ambas entidades consensuaron medidas de presión para exigir al gobierno portugués que respete los derechos de los portuarios de este país, que se consideran “prácticamente devastados desde que entró en vigor la última Ley de Puertos”.
El próximo 4 de febrero, un día antes de la celebración en el Parlamento Europeo de la Conferencia Europea sobre la situación de la Liberalización de los Servicios Portuarios, los estibadores de todos los estados miembros de IDC y ETF entregarán en las embajadas portuguesas de sus respectivos países un comunicado en el que se pretende denunciar “la política de puertos ultraliberal europea”, cuyo máximo exponente se considera actualmente Portugal, “creando una competencia desleal entre trabajadores del mismo país y del mismo sector, cuyo resultado es la aniquilación de los derechos de los trabajadores que se encuentran inmersos en un entorno de inseguridad y precariedad laboral”, aseguró ayer IDC en un comunicado.
Junto con la generalización del doble sistema de pool en los puertos portugueses, lo que más alarma a los sindicatos europeos, según fuentes de IDC,  es que en las nuevas bolsas de trabajadores se permite el ingreso e inicio de la actividad de nuevos portuarios sin formación reglada, al tiempo que se limita el derecho de huelga de estos trabajadores.
Además, se afirma que la nueva legislación portuaria portuguesa, que está sumiendo al país en un proceso de desregulación e inestabilidad, no cumple con la Convención de Puertos ILO 137, ratificada por este país.
En la carta que se entregará en las embajadas portuguesas los estibadores portuarios exigirán el final de las políticas liberalizadoras y de las medidas de austeridad impuestas por la Troika en Portugal, que se afirma están destruyendo la sociedad, así como la readmisión de los 47 trabajadores portuarios despedidos en Lisboa por oponerse a realizar horas extras y la ampliación del plazo dado por el Gobierno para alcanzar un nuevo acuerdo de convenio colectivo de ámbito general, reclamando que haya margen hasta septiembre.
Los sindicatos europeos expondrán a los embajadores lusos que si no se percibe un cambio significativo en la actitud de los empresarios se llevarán a cabo medidas solidarias de presión internacional.
 
Publicado por Diario del Puerto